Juventud Josefina

Para ti que ves el mundo desde otra perspectiva, queremos ofrecerte este espacio de encuentro donde puedas expresarte desde tu cosmovisión, lenguaje, gustos y expectativas.

Necesitamos nuevos jóvenes para una nueva realidad…

(Primer artículo, imagen) De seguro haz escuchado más de una vez hablar de Jesús, de lo que él hizo y dijo, tanto hemos oído a hablar de él que quien sabe hasta qué punto realmente lo conocemos.

Para empezar, ¿sabes en qué consistía su propuesta de vida? Si algo los identificaba a Jesús era que luchaba por un mundo diferente: feliz, más justo y más humano, y lo hacían a la manera de peculiar, ¿cómo? Para responder eso pregúntate primero ¿cuál pudo haber sido la gran pasión de Jesús? ¿qué lo movía a actuar? ¿qué era lo que más quería en la vida? La respuesta a todas estas preguntas es el amor. Pero, ¿qué significa eso?, ¿no es acaso una idea muy ingenua hablar del amor?

A primera vista pareciera que, efectivamente, es ingenua la pretensión de que con el amor se puede cambiar el mundo. Pero antes de convencerte de ello piensa en estas cuatro actitudes que encontramos en Jesús y luego ya veremos.

  • Jesús no fue un superman ni poseyó una superestructura para cambiar al mundo. En su vida eligió un lugar y unas personas concretas que según él le encaminaban a su Dios: el pobre y el oprimido.
  • Su fe en Dios lo llevó a buscar soluciones concretas y eficaces. No sólo anunciaba buenas noticias sino que las realizaba.
  • Su amor se tornaba justicia y eso implicaba luchar por los derechos de los más desposeídos, era hasta cierto punto sociopolítico.
  • Estaba disponible a un amor conflictivo. Precisamente porque entendió que el amor es eficaz y sociopolítico, esto lo llevó en un primer momento a estar con los oprimidos y contra los opresores, para en un segundo momento buscar la humanización de todos ellos, hacer de todos ellos hermanos ya en la historia verificable.

    Desde luego, Jesús se da cuenta que al actuar así le sobrevienen los conflictos, lo rechazan, lo persiguen y al fin de cuentas, lo asesinan. Pero a pesar de eso, nunca desistió en luchar por sus sueños, en actuar con forme al amor, un amor que nada tiene que ver con la idea romántica y hasta cierto punto ingenua que nos hemos formado de él.